Pues por lo visto a la chica le gusta cabalgar sobre la gran polla de su amante, a ver cómo le va, y aun así en mayor medida se la folla él, no ella sobre él, aunque qué más da, porque el cambio de sitio no cambia la suma, sobre todo en un asunto tan delicado. Obviamente follaron en la gloria, y ambos recibieron un placer irreal, me parece, y creo que la repetición no está lejos.
¡Cómo me gusta esta diversión swingers! Y las chicas esta vez, todas con aspecto de modelo. ¡Bien por los hombres! Por cierto, ¿te has dado cuenta de cómo las tres chicas estaban alrededor del chico negro? Vieron que tenía la polla más grande e inmediatamente lo rodearon con su atención. Me habría dado pena por mi mujer, pero me habría encantado participar.
Yo también quiero tener sexo